viernes, 22 de marzo de 2013

Nuevas series Midseason (III): The Americans

Si tuviésemos que buscar una serie con la que emparejar The Americans después de ver su primer episodio el primer ejemplo que se nos vendría a todos a la cabeza sería Homeland. El paralelismo resulta casi unívoco: ambas se emiten en el cable básico (Showtime en aquel caso, FX en este) y poseen un argumento que se introduce con riesgo moderado en algunas de las principales intrigas políticas de la historia americana reciente. De hecho casi me atrevería a decir que la una no existiría sin la otra. Nos situamos en el año 1983 para conocer a Elisabeth y Pilliph, un matrimonio de espías soviéticos que viven infiltrados en Washington junto a sus hijos durante la Guerra Fría.

¿La familia o la patria?

El piloto me ha encantado: atrevido, emocionante, con un reparto fabuloso y personajes totalmente sumergidos en dilemas interiores. Además es de buen recibo la manera en que han sabido equilibrar los distintos componentes de la trama. Sin desmerecer el thriller de espionaje, sus creadores no pretenden ocultar que la parte central de relato es la compleja y conflictiva relación entre esta peculiar pareja. Los duros y precipitados sucesos del presente prometen unirse a los recuerdos del pasado para poner entre las cuerdas la frágil estabilidad moral e ideológica de los personajes, creando una trama con muchas filigranas y momentos de tensión extrema. No sé si serán capaces de mantener el nivel durante el resto de la temporada, pero de momento el excelente guión del primer episodio ha sentado las bases para un desarrollo bestial.

Hay una secuencia que me ha cautivado especialmente. En ella, después de que la misión de captura de un traidor a la patria que sirve como detonante a la serie no haya salido como esperaban, Pilliph le propone a su mujer entregar a los americanos el rehén que ahora guardan en su garaje dentro del maletero del coche (es tan divertido como suena). La posibilidad de convertirse en desertores ronda por su cabeza. Después de años disfrutando del American way of life, está empezando a pensar que tener agua corriente y un sistema sanitario en condiciones igual es mucho más importante que un sentimiento nacionalista.


Esto contrasta con la actitud de su mujer, capaz de traicionar a todo bicho viviente excepto a su amada patria, por la que puede arriesgar hasta la seguridad del núcleo familiar. Es curioso como intenta Elisabeth justificar la posibilidad de vivir en América sin caer en las garras del capitalismo, afirmando que sus hijos no tienen que ser como la mayoría, que podrían ser socialistas.

Otro punto mostrado en uno de los flashbacks nos revela que este es un matrimonio de conveniencia concertado por la KGB. Es decir, sus dos miembros no solo no guardaban ningún lazo afectivo antes de iniciar esta misión a largo plazo, sino que ni se conocían. Ahora mismo los vemos besándose, han tenido hijos y parece que entre ellos existe una cierta intimidad, pero en sus orígenes esta relación era tan solo una tapadera para una misión secreta a largo plazo. Esto nos deja con la duda de si los protagonistas de verdad se quieren o si ni siquiera el tiempo ha conseguido acercar dos caracteres tan opuestos, y me pregunto si llegado el momento uno de los dos no será el encargado de deshacerse del otro porque supone un obstáculo para sus planes.

Algo que tiene en común con Homeland y que en ambos casos me parece hasta cierto punto rompedor es el hecho de que nos presenten unos protagonistas que en teoría son los malos de la película. Y ojo,  para nosotros que ni pinchamos ni cortamos los rusos no eran mejores ni peores que los americanos en esa guerra estúpida, al igual que tampoco tendrían que serlo los indios en el western. Todos conocemos la capacidad del cine estadounidense para deformar la historia en beneficio propio, por eso tengo curiosidad por ver que ocurre si la serie finalmente alcanza un largo recorrido y acaba centrándose en las debilidades de sus protagonistas. Me haría gracia que los espectadores sintiesen como algo culposo el hecho de simpatizar e incluso llegar a entender a esa gente que en principio era escoria putrefacta por causa del punto de vista desde el que está contada la narración. De momento podemos anotar The Americans, junto con House of Cards, como uno de los estrenos más prometedores  de la midseason y de toda la temporada.

Archivo fotográfico ⎪  fxnetworks.com,  redcarpetcrash.com,  trbimg.com

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