martes, 22 de mayo de 2012

Recomendación de Serie (I): Shameless


Si he de ser del todo sincero, aunque supongo o me obligo a suponer que en el fondo les quiero, he pasado  por etapas en mi vida en las que un holocausto, tres guerras nucleares y una canción de Amaia Montero me parecerían poco sufrimiento para mis más allegados. Para esos días en los que por cualquier motivo no os sintáis del todo afortunados por las personas con las que el azar os ha hecho convivir os recomiendo esta serie. Shameless no es para todos los públicos, en ocasiones tampoco se esfuerza por mantenerse en los cauces del realismo, y jamás le preocupa lo más mínimo lo políticamente correcto. Mi último gran descubrimiento de la cadena de cable Showtime -responsable entre otras de las nada despreciables Dexter o United States of Tara- es una adaptación de la homónima británica que lleva ya casi diez años en antena. Así dicho suena peligroso, pues no sería el primer ni el segundo caso en que encontramos un producto británico muy atractivo, alternativo y rompedor que se convierte en un fiasco a su conversión yanki.

No es este el caso, Shameless parece haber seguido los pasos de The Office y ha creado un producto con personalidad propia afianzándose como una de las imprescindibles de la última temporada. La serie narra la vida de la disfuncional familia Gallagher, con una madre que abandonó el hogar años atrás y cuyo padre Frank es un alcohólico con poco o nulo interés por su familia, y aún más escaso sentido de la moral a la hora de buscar su propio beneficio. Con este panorama la responsabilidad de la familia recae en Fiona, la hermana mayor, el personaje más interesante emocionalmente y la verdadera protagonista. Fiona es insegura, orgullosa y vive obcecada por sacar a la familia adelante, tanto que cuando la vida le presenta la oportunidad de iniciar algo prometedor con un hombre que empieza a sentir algo por ella se cierra en banda a esta posibilidad, aunque este leitmotiv se mantiene transversal a toda la serie mientras nos intriga la evolución de esta . En el fondo el relato es una disección de lo complejo de las relaciones familiares que, como decía al comenzar, si ya son difíciles en un entorno normal, imaginad en una familia con dificultades económicas tan severas y totalmente desestructurada. 

Así en cada capítulo nos emocionamos con la complicidad de los hermanos Lip e Ian y sus respectivas historias personales, en la que destaca la novia un tanto promiscua del primero, Karen y su madre Sheila, de lo más neurótico, y de la que no desvelaré nada por el momento, salvo que desde la mudanza de Frank con ellas y el inicio de esa pseudorelación con la madre la serie se fortalece con una de las tramas más visibles e interesantes de su hasta ahora pequeño recorrido. Disfrutareis también con la pequeña Debbie y sus tajantes intervenciones, así como con los vecinos Veronica y Kev, un matrimonio singular que se convierte en un gran apoyo para los Gallagher. Y es que lo singular es la norma en esta serie. Contra lo que parece a simple vista, no os encontraréis un crudo drama social, en ella abundan los momentos cómicos y estos se van acrecentando conforme avanza la serie. De hecho lo que empezaban siendo unas gotas de locura en medio de una historia coherente acaba impregnándola casi toda y reduciéndose a ellas casi a la mitad final de la segunda temporada, donde los enredos se multiplican, la serie se ríe de sí misma y el rizar el rizo con momentos desconcertantes se vuelve nuestro pan de cada día. Y es ahí cuando, aunque no lo creáis, todo se vuelve brillante. 

Shameless es una serie  muy censurable, que no verías, paradojicamente, con toda tu familia en el sofá de casa pero que sí puede ser una buena opción si quieres disfrutar de una historia arriesgada y bien realizada. Sólo con un tratamiento de los momentos serios que para nada apelan al sentimentalismo barato equilibrado con altas dosis de un humor negro que a mí personalmente me encanta, joyas como el personaje de Frank que pese a realizar acciones por las que le retirarías la palabra a alguno de tus mejores amigos no puede dejar de caerte bien o simplemente con las lecciones que ésta te ofrece, cuando en una escena Lip le da un puñetazo al cabrón de su padre para más tarde ver a toda la familia colaborando juntos por una causa común (aunque aquí la causa común suele ser defraudar a un agente de Hacienda o devolver un bebé robado) puede ésta convertirse en una serie de culto. Porque, al igual que en nuestra familia, pese a las peleas y los malentendidos, los odios, las disputas o los enfrentamiento en el fondo, muy, muy en el fondo, se quieren.           

2 comentarios:

  1. Sigo sin entender el sentido de copiar las series británicas. Shameless uk es brutal tal cual, es necesario revivir casa una de las escenas de cada capítulo con actores diferentes y más presupuesto? A mi se me atraganta.

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  2. Yo no veo nada especial en esta serie. El personaje de Fiona es tan irreal que no se comprende que sea el personaje principal. Tiene conductas opuestas a la vez, las emociones y sentimientos que en un momento parece que vaya a sentir se esfuman al segundo y el personaje sigue como si no pasara nada. EN situaciones puede sentir enfado por lo que le toca asumir, todas las responsabilidades y sin embargo, al segundo ha cambiado de estado de ánimo y pareciera que su vida es feliz y a su padre no le guarda nada más que amor y cariño.

    Todos los personajes están muy poco cultivados, les falta profundidad y realismo. Es una serie poco creíble, y por ello aburrida. Totalmente predecible en la conducta de sus personajes.

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