lunes, 29 de abril de 2013

HBO adapta Monster con Guillermo del Toro y Steve Thompson

Estamos en uno de esos días en los que tocaba despertarse con buenas noticias, no solo porque un grupo de ciudadanos que se encontraban justificada y literalmente hasta los huevos se reuniesen para reventar el Congreso, sino porque amanecimos con novedades en el fascinante mundo de esa ficción televisiva para pajeros raros que cada vez con más frecuencia son menú del día en la dieta del paladar medio. El cable estadounidense se ha caracterizado (además de por su indiscutible calidad) por reestructurar las convenciones temáticas que se podían tratar en televisión. A todo el que las series de HBO le parezcan demasiado transgresoras, debería echarle un ojo a cualquiera de esas piezas de animación japonesa donde parece que nadie tiene que responder ante un público y todo está permitido. Que se haya anunciado la adaptación de una de estas obras significa que hemos escalado un peldaño en libertad narrativa.

Y yo me paré sobre la arena del mar, y vi una bestia emerger del mar, que tenía siete cabezas y diez cuernos; y sobre sus cuernos diez diademas; y sobre las cabezas de ella nombre de blasfemia. (...) Y adoraron al dragón que había dado la potestad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: "¿Quién es semejante a la bestia, y quién podrá lidiar con ella?"  

Con este demoníaco pasaje del Apocalipsis según San Juan empieza Monster, un manga de 18 tomos que el dibujante Naoki Urasawa publicó entre 1994 y 2001, y que será finalmente la base argumental de la famosa serie que hace meses la casa de The Wire o Boardwalk Empire anunció que produciría con el irregular cineasta Guillermo del Toro, capaz de pasar de un brillante material de partida torpemente elaborado de El espinazo del diablo a la plana y anodina Hellboy. No es motivo de admiración que el mexicano sea recurrente en adaptar obras del noveno arte. Lo que realmente conecta a del Toro con el espectador menos autocomplaciente es su negación de la bondad humana, esa cristalización en la pantalla de una oscuridad que parece escondida en las profundidades del averno. Los fetos encerrados en un tarro de cristal no difieren de la bestia de siete cabezas salida del océano que podría formar parte perfectamente de una trayectoria salpicada con tintes de realismo mágico y un terror psicológico asfixiante y misántropo. 

Si Monster está bien hecha (y el sello de calidad de la cadena que la emitirá y de haber fichado como guionista a Steve Thompson, una de las mentes pensantes detrás de Doctor Who y Sherlock parecen indicar que así va a ser) contará con pocos resquicios a la esperanza y ni un segundo para apologías baratas ni exposiciones sentimentales buscando una empatía artificial con los personajes que normalmente solo consigue hacernos bostezar. La historia, cuya densidad parecía inabarcable para un largometraje de dos horas, comienza cuando el neurocirujano Kenzo Tenma desobedece las órdenes de la dirección del hospital, operando a un niño de 12 años en lugar de a un político que había llegado después. Siendo adulto, este adorable chaval se ha convertido en un peligroso psicópata y está a punto de iniciar la búsqueda del médico que le salvó la vida, lo que le llevará a inmiscuirse en una serie de conspiraciones e intentar frenar un genocidio en masa. 

Esta película podría suponer el reencuentro entre Guillermo del Toro y la productora ejecutiva Susan Montford, quienes ya habían intentado adaptar la novela En las montañas de la locura de H.P Lovecraft, cancelada en su día por miedos ante la calificación por edades, aunque todo apunta a que Universal se atreverá de nuevo con ella. Película y serie, tanto por los referentes originales como por el equipo que hay detrás, pasan automáticamente a ocupar una posición privilegiada en mi lista de hype. Estaremos atentos.              

Archivo fotográfico ⎪  fotogramas.es,  hbo.com
        

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