En Agosto de 2012 nos sorprendió una escalofriante noticia: el director de cine Tony Scott, responsable de películas como Top Gun o Amor a Quemarropa (una de las dos cintas, junto con Asesinos natos de Oliver Stone, en que se dividió el primer guión que escribió y vendió Quentin Tarantino) y hermano del también cineasta Ridley Scott, se suicidaba lanzándose desde un puente de Los Angeles. Tony y Ridley tenían por entonces en postproducción dos proyectos para televisión: Un mundo sin fin, la secuela de Los pilares de la tierra, y Coma, miniserie de cuatro capítulos agrupados finalmente en dos que se emitieron en Septiembre en el canal A&E.
