Frente a las cloacas de Competencia
Ayer anunciaba en mi cuenta de twitter (que, por cierto, podéis y debéis seguir todos si no queréis activar mi modo Julieta Venegas y que las lágrimas inunden mi rostro ahogándome en ellas) que hoy hablaría sobre lesbianas, fuegos artificiales, explosiones atómicas, la prima de riesgo y Pablo Motos. Y me duele decepcionar a mis seguidores que tan ilusionados habrán entrado aquí para encontrar que todo era mentira, hoy toca entrada seria. De esas que hay que escribir y punto. Nadie sabe por qué, pero ninguno se atreve nunca a cuestionar que haya que hacerlas.
Al hablar de la fusión de Antena 3 y La Sexta no quería hacerlo con un aire de pedantería y solemnidad, y he buscado una razón para que esto me importe. Y si lo pensamos de sus resultados dependerán los continuos tambaleos de fichajes y programas entre cadenas, el cambio del mercado de la publicidad que nos plantan en la pantalla o la transición con la que la tele acabará en internet.
Al hablar de la fusión de Antena 3 y La Sexta no quería hacerlo con un aire de pedantería y solemnidad, y he buscado una razón para que esto me importe. Y si lo pensamos de sus resultados dependerán los continuos tambaleos de fichajes y programas entre cadenas, el cambio del mercado de la publicidad que nos plantan en la pantalla o la transición con la que la tele acabará en internet.
