Que Salvados se ha convertido en la sensación televisiva de la pasada temporada es, para nuestra alegría o nuestra desgracia, un hecho indiscutible. El programa de sátira y entrevistas que desde 2008 conduce Jordi Évole en La Sexta vio como incrementaba su audiencia de forma progresiva conforme transcurrían las semanas desde que en Septiembre del pasado año regresara con una estética y un formato totalmente renovados, y que no eran fruto tanto del azar como de los cambios que gradualmente se habían ido introduciendo desde sus inicios. Muchos quisieron buscar en él una obra maestra que debía pasar a la historia, y lograron un hito aún más impactante que realizar tremenda empresa: que nos lo creyésemos.
